Rectificado después del maquinado: cuándo hace falta y cuándo no
No toda pieza torneada o fresada necesita rectificado. Cuándo vale la pena por planitud, acabado o ajuste, cuándo es un gasto innecesario y cómo pedirlo bien.
Materiales
· Maquinados López
Cuando una máquina se detiene y hay que maquinar la refacción, la primera duda casi siempre es la misma: qué material pedir. La respuesta correcta no es «el más resistente», sino el que cumple la función sin encarecer la pieza.
Trabajamos con todo tipo de material, pero estos son los que más se piden para refacciones de planta:
Pedir más material del que la pieza necesita es una de las formas más comunes de pagar de más. Antes de definir el material, conviene preguntarse:
Con esas respuestas, en el taller le sugerimos el material que resuelve la función, no el que suena mejor en el papel.
Si trabaja a partir de una muestra desgastada o rota, identificamos el material por su comportamiento: color, peso, si es magnético o no, cómo responde a la lima. Es parte del trabajo de ingeniería inversa cuando no hay plano ni ficha técnica de la pieza original.
Algunos materiales los tenemos en existencia en el taller; otros hay que pedirlos a proveedor, según la medida y la aleación exacta. Si la fecha de entrega es apretada, conviene decirlo desde que pide la cotización: ayuda a elegir, entre dos materiales que cumplen la misma función, el que está disponible de inmediato.
El material también decide el proceso. Un acero endurecido pide otra velocidad de corte que un aluminio; un plástico técnico se maquina distinto a un bronce. Por eso, cuando manda su plano o su muestra, conviene indicar el material si ya lo tiene definido: acelera la cotización y evita ajustes sobre la marcha.
Además de los materiales listados arriba, en el taller también maquinamos aceros aleados y otros metales según la pieza, siempre que el proyecto lo permita. Si no está seguro de qué familia de material es la pieza original, tráigala o mándela con fotos: identificar el material a partir de la muestra suele ser más rápido y más confiable que adivinar por el nombre que recuerda de hace años.
Evite mandar dos piezas distintas esperando el mismo material «porque se parecen»: aunque dos piezas luzcan iguales, pueden estar hechas de aleaciones distintas según su función en la máquina. Confirmar el material de cada pieza por separado evita que una quede sobrada de resistencia y la otra corta.
La mayoría de las refacciones que maquinamos para mantenimiento de planta siguen el mismo patrón: una pieza que dejó de fabricarse, una planta que no puede esperar, y un material que hay que acertar a la primera. Es el trabajo diario del taller.
Si ya sabe qué material necesita, indíquelo en el formulario de cotización. Si no está seguro, mándenos el plano o la muestra y se lo sugerimos nosotros antes de cotizar.
Adjúntelo en el formulario y le cotizamos en horario laboral: Lunes a viernes, 8:00 a 17:00.
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